Emprendimiento

CASO VERSACE: El Asesinato Que Cambió A Toda Una Empresa

Por febrero 10, 2020 No Hay Comentarios

Al igual que las personas o los países, las empresas también tienen crisis. Estas pueden deberse a despidos de empleados, pérdida de dinero o problemas de reputación. Pero a veces, llegan a ser incluso más graves.

Versace es una empresa cuyo fundador y figura principal fue asesinado, dejando a la empresa y a su familia en una frágil posición. ¿Cuál fue la historia de Versace, y cómo afectó este asesinato a toda la compañía?

Así empezó Versace

Gianni Versace era un niño italiano algo peculiar. A diferencia de otros chicos de su edad, no le gustaba jugar en la calle, sino que se encerraba en el taller de su madre costurera. Allí, fascinado por la ropa y las prendas del taller, Gianni aprendió cómo era el mundo de la moda. Y a los 10 años, ya había diseñado su primer vestido.

El joven italiano fue creciendo, y con poco más de 20 años se mudó a Milán. Allí, Gianni estuvo trabajando como diseñador de ropa para marcas prestigiosas de Italia, perfeccionando las prendas que hacía. Sus diseños se volvieron tan reconocidos que llegaba a cobrar 6 cifras en tan solo 1 año.

Sin embargo, Gianni sabía que trabajar para otros era algo temporal. Con una capacidad de diseño ya mejorada, y la experiencia trabajando, había llegado el momento de emprender. Así, es como Gianni lanzó su primera colección en 1978, montando su propia tienda y con ella el inicio de Versace.

La empresa que Gianni acababa de crear tenía grandes ambiciones, pero para lograrlas sabía que necesitaba personas de confianza. Es por ello que el emprendedor construyó Versace apoyándose en sus hermanos Santo y Donatella.

Santo haría la función de presidente, mientras que Donatella le ayudaría en el proceso creativo. Esta se mudaría a Milán con su hermano para aprender de él y servirle en lo que necesitara, y jugaría un papel muy importante en el futuro de la compañía.

Versace fue creciendo, y aun siendo una empresa familiar comenzó a llegar lejos. Los diseños que creaba Gianni fascinaban a la gente, y es que nunca habían visto nada igual.

En vez de las prendas clásicas de colores apagados, Versace había traído al mundo de la moda ropa de colores vivos, símbolos brillantes y cortes provocativos. Las prendas despertaban alabanzas y críticas por igual, pero lo importante era que la gente no paraba de hablar de ellas.

Versace fue también una de las primeras compañías de ropa en controlar todo su proceso de producción, desde el diseño, la marca y los puntos de ventas. Sus prendas solo se vendían en boutiques propias de la empresa, creando una percepción de exclusividad propia de la ropa de lujo.

Pero lo que más impulsó a Versace fueron sus colaboraciones. Quizás el marketing de influencers sea algo conocido ahora, pero por aquella época no muchas empresas lo utilizaban.

Sin embargo, Versace fue pionero en aliarse con artistas, cantantes y actores para que llevaran sus prendas. De esta forma, la gente asociaba la ropa a esos famosos, y la percepción de valor de la marca aumentaba.

A esto hay que sumarle también las pasarelas de moda que hacía la empresa, donde exponía sus últimos diseños. Versace invitaba a los mismos famosos con los que se asociaba a los espectáculos, creando relaciones con ellos que iban más allá de colaboraciones puntuales.

¿Cómo logró superar a la competencia?

Pero lo que hacía únicas a estas pasarelas era otra cosa.

Gianni era conocido por el gran trato que tenía con sus modelos, a quienes trataba como personas reales. En vez de utilizarlas como “vehículos que llevaban sus prendas”, Gianni les inspiraba seguridad, y trataba hasta las más novatas como princesas dignas de confianza.

De esta forma, las modelos salían a las pasarelas no solo para exhibir las prendas, sino para disfrutar del momento. Y este entusiasmo se acababa transmitiendo al público.

Versace continuó creciendo y expandiéndose a industrias como la joyería o los muebles del hogar. La marca que había comenzado en Italia pronto se volvió mundialmente reconocida, y parecía que ni rivales como Giorgio Armani la podían parar. Sin embargo, los problemas dentro de la empresa no tardaron en aparecer.

Resulta que uno de los primeros problemas de Versace surgió por una disputa familiar, entre Gianni y su hermana Donatella. Gianni había sido el mentor de su hermana durante años, y había tratado de transmitirle todo lo que sabía.

Donatella había demostrado un gran compromiso con su hermano y con la empresa, pero su modo de entender la moda era diferente a Gianni. Su estilo a la hora de diseñar prendas era más agresivo que el de su hermano, y este no sentía que su ropa encajara con la marca Versace y sus pasarelas de moda.

En vez de prolongar una disputa por el control creativo de la marca, con el riesgo añadido de dañar para siempre la relación con su hermana, Gianni optó por otra vía.

Versace crearía en 1993 una submarca llamada “Versus”, un regalo que Gianni le haría a su hermana. Con Versus, Donatella podría experimentar y lanzar con libertad sus diseños, al tiempo que Gianni la distanciaba de la marca principal, logrando protegerla en caso de que Versus no fuera bien.

De esta forma, Versace solucionó uno de los principales problemas internos que amenazaban su existencia. Sin embargo, una desgracia en la que no había vuelta atrás aparecería poco después, haciendo temblar los cimientos de toda la familia y la empresa.

Las consecuencias de la muerte de Gianni

El 15 de julio de 1997, Gianni salía de su casa en Florida como todas las mañanas. Tras ir a comprar un café y la revista de moda habitual que leía, volvió a su mansión en la playa. Allí, enfrente de su puerta, Gianni recibió dos disparos de un hombre que le estaba esperando, acabando con su vida a los 50 años.

Este suceso dejó destrozada a la familia Versace, desde Donatella a los sobrinos del propio Gianni. La empresa había perdido el pilar que la sustentaba, y tanto su hermano Santo como Donatella iban a tener que tomar importantes decisiones.

Tras la muerte de Gianni, fueron muchas las compañías que se acercaron a la familia con intención de comprar la marca. Sin embargo, Donatella se opuso a que Versace se vendiera, ya que sentía que estaría traicionando a su hermano. Santo y ella decidieron mantener todo como hasta ahora, creyendo que es lo que Gianni hubiera querido.

Sin embargo, a pesar de sus intenciones, inevitablemente hubo cambios dentro de la empresa.

En la ausencia de su hermano, Donatella ocupó el cargo de directora creativa, siendo la cara pública de la empresa y la que se encargaría del diseño de las prendas. Sin embargo, el estilo de ropa que creaba era demasiado diferente al de Gianni, y los clientes de Versace lo acabaron notando.

A principios de los 2000 comenzó el declive de la compañía, con una pérdida progresiva de sus ingresos. Donatella acabó cayendo en la adicción a las drogas y chocando frecuentemente con Santo, a punto de perder su puesto en la compañía. Tenía miedo de no estar a la altura, y acabar decepcionando a Gianni y los clientes de Versace.

Viendo que necesitaban ayuda para impulsar la compañía, contrataron en 2003 a Fabio Massimo, un CEO interino con la misión de reorganizar el grupo Versace. Sin embargo, Fabio apenas duró 3 meses en la empresa, y abandonó su puesto debido a disputas con la familia.

Algo similar sucedería con futuros CEOs que la familia contrataría para dirigir la empresa. Tras unos meses o pocos años en Versace, estas personas acababan dejando la compañía, ya que no aceptaban trabajar con Donatella. Ella quería mantener el modelo que había dejado Gianni, y no iba a hacer cambios que fueran en contra de él.

Con el tiempo, Versace fue recuperando sus ingresos, pero aun así seguía teniendo pérdidas de millones de dólares anuales. Para mantenerse a flote, la empresa vendió en el 20% de sus acciones al grupo Blackstone en 2014, comprándole así unos años más de vida.

Finalmente, al terminar 2018, incapaces de hacer frente a los pagos de la compañía, la familia Versace decidió vender la totalidad de la empresa a Michael Kors por 2,12 mil millones de dólares. Desde ese día, la marca ha estado bajo el control de la corporación.

Quién sabe qué hubiera sucedido con Versace si su fundador no hubiera sido asesinado. Tras una época dorada y su declive, Versace está ahora en nuevas manos, y solo el tiempo dirá si volverá a brillar como cuando Gianni seguía vivo.

 

Lecciones principales:

Trabaja antes de emprender: para fundar Versace, Gianni se pasó años trabajando primero en el taller de su madre y luego para otras marcas de Milán, hasta que perfeccionó sus diseños. Trabajar para otros un tiempo es una buena forma de aprender sobre la industria, sin arriesgar tu propio dinero.

Cuida bien de tus empleados: Gianni tenía un trato excepcional con sus modelos y con su hermana, ya que sabía que sus empleados eran el verdadero motor de la empresa. Si tratas bien a tus trabajadores y los motivas adecuadamente, acabarán devolviéndotelo dando mucho más por la compañía.

Nunca dependas de una sola persona: Versace dependía de Gianni para sus diseños y otras funciones críticas de la empresa, y tras su muerte la compañía no fue la misma. Si la empresa depende de ti, cuando la dejes de forma voluntaria o porque te ocurra un accidente, la compañía, tus empleados y tus clientes caerán detrás de ti.

Fundar una empresa no te da el derecho a matarla, no seas egoísta.

 

 


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